La cabaña del taumaturgo
- La cabaña del taumaturgo
- 30 ene 2023
- 3 min de lectura
Actualizado: 3 feb 2023
Una idea me rondaba allá por el 2018, y este nombre estaba dentro de aquel proyecto.
Pero vayamos por el principio.
Quizás sea una mezcla de una imaginación sin límites, una fascinación por la literatura de fantasía y la influencia de series y películas sobre magia. Pero, lo cierto es que de adolescente me maravillaba todo el mundo paranormal y esotérico e incluso hacia algunos ejercicios para potenciar mi psiquismo y volverme una pro en telequinesis. No es que diera mucho resultado, o al menos yo no lo veía así, quizás porque era adolescente, todo era complicado y además no era muy constante.
Pero si empecé a ver lo que se denomina como "cuerpos sutiles" alrededor de las personas y de mi, más tarde sería capaz de ver una especie de estela de colores que salía también de las personas que yo identificaba como auras, e incluso lo llegue a ver en objetos. Además también veía (aunque esto ya desde pequeña) orbes de colores, orbes brillantes y siluetas transparentes, siempre pensé que eran efectos ópticos y que todo el mundo lo veía, hasta que se me dio por preguntar. Si soy sincera aun a día de hoy sigo sin estar muy segura de lo que pueda ser esto último (siempre sale la mente racional con "efecto óptico") y en cuanto a ser sensitiva me considero como una piedra; aunque no estaría siendo honesta conmigo misma, supongo que tengo un constante síndrome del impostor.
En el 2017 me propuse tomarme estos temas con más seriedad, meditar más a diario, leer más libros de brujería, estudiar más sobre esoterismo... Y quizás entrar en alguna escuela, pero lo cierto es que por problemas personales y familiares nunca me pude desarrollar profesionalmente de forma sólida y siempre tuve escasez de dinero, así que esta última opción no podría darse, por lo que tendría que hacer un doble esfuerzo.
No fue hasta estos últimos tres años que mi práctica se volvió más solida, y es que lo que ya estaba mal en mi vida se volvió peor (todos hemos pasado por eso desde el 2020, aunque lo mío fue por algo distinto al tema general). La verdad que estos tres últimos años fueron como un rito de paso o de iniciación bastante fuertes, aprendí mucho y también sufrí mucho; pero lo más importante es que encontré refugio en mis guías, los dioses y los ancestros. Aprendí a valorarme y amarme a mi misma, que esto es muy importante hoy en día y todo el mundo lo dice, pero hasta que no sale la basura del subconsciente a la luz no sabes hasta que punto te estabas haciendo daño a ti misma.
Volviendo al tema principal después de esta introducción sobre mi bagaje espiritual (que lo vi necesario porque compartir experiencias pienso que siempre está bien y más en estos temas). La idea era hacer una tienda esotérica. Sí, sí, así sin apenas experiencia ni dinero. Obviamente solo era una idea.
Ahora recupero esa idea dándole una vuelta como el arcano del colgado, para poder seguir aprendiendo y desarrollarme en la magia, la fe y todo aquello relacionado con el ocultismo y paganismo. Y no, no voy a hacer una tienda esotérica, al menos de momento. Aunque no este muy segura de esto (ejem, síndrome del impostor) decido confiar y tener fe, siguiendo el dictado de mi alma y ver hasta donde me lleva.
PD: El nombre de "La cabaña del taumaturgo", que por cierto me fascina, lo saque de un videojuego llamado Skyrim, que es una tienda de alquimia en un pueblo llamado Morthal. No me escondo, lo copie descaradamente, pero es que es un nombre que pegaba demasiado conmigo y lo que quiero transmitir.





Comentarios